Mägo de Oz – Bandera Negra

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Pocas bandas se me ocurren que levanten en suelo patrio tanta división de opiniones como Mägo de Oz. Por lo general, o los amas o los odias, pero ese dilema que parece acompañarlos desde el inicio de los tiempos ha colaborado a engrandecer aún más su leyenda, tanto en España como al otro lado del Atlántico. Y con este nuevo álbum del combo madrileño, no iba a ser menos. Bandera Negra es el título del quinceavo disco de estudio de Txus y sus acólitos, un trabajo que levantó muy buenas expectativas después de presentar adelantos como el que da nombre al mismo, o el más reciente y último «La dama del Mar», pero que por el camino ha ido dejando otros como «Tu madre es una cabra» o «El Cervezo», que bien nos hizo sentir peores presagios. Pero no nos adelantemos, y dejemos el análisis de cada tema para más adelante.

¿Qué nos vamos a encontrar en este trabajo?

Evidentemente en este Bandera Negra vamos a encontrar mucho folk, pero no sólo eso. En su búsqueda por reinventarse una y mil veces, el grupo liderado por el batería Txus di Fellatio ha expandido sus horizontes una vez más, lo que no será del todo del agrado para sus fans más puristas. Sonidos próximos al SKA o a esa música más propia de verbenas estivales y pachangueras (en el buen sentido de la palabra) harán acto de presencia en colaboraciones con bandas como La Pegatina. En contraposición, cortes mucho más heavies y hard rockeros harán las delicias del público más exigente, ente los cuáles se incluye este humilde servidor.

En definitiva, una verdadera montaña rusa de sensaciones, con muchos altibajos, todo sea dicho, pero donde las luces son mucho más palpables y marcadas que las sombras.

Análisis tema a tema

«La isla de las 7 calaveras» es una intro instrumental, encargada de dar el pistoletazo de salida. Guitarras acústicas e instrumentos de viento ayudan a crear una atmósfera preciosista, cercana a la música celta, y que pronto dará paso a las guitarras eléctricas y contundentes, las cuáles hacen acto de presencia entonando los acordes del propio tema «Bandera Negra».

Enlazando sin concesión con la intro, y tras un grito desgarrador de Zeta, damos paso a «Al Abordaje» uno de los mejores cortes del álbum.

Un tema largo, con muchos cambios de ritmo, y donde Zeta y Patricia Tapia se reparten el protagonismo a partes iguales. Para mi gusto, el trabajo de la vocalista de Khy engrandece aún más el tema, demostrando que en la actualidad es la mejor cantante femenina en suelo patrio.

Un corte con mucho folk, pero a su vez muy cercano al heavy metal, y donde en lo personal, en los puentes que sirven de transición tanto a mitad como al final del corte, se me viene a la cabeza unos acordes muy similares a «La batalla con los cueros de vino» de los andaluces Saurom.

Y es que si anteriormente comentaba que este trabajo era una montaña rusa con muchos altibajos, en «Resacosix en Pandemia» llegamos al primer bajón considerable del plástico. Cierto es que si venimos de un cañonazo (y nunca mejor dicho) como la anterior «Al abordaje», mantener el listón tan alto es difícil, pero en este caso estamos ante uno de los cortes más malos de todo el disco. Entiendo que este tipo de temas donde mezclar letras fáciles hablando de borracheras con música más facilona, más propio de una verbena, y con cierto regusto a narcocorrido mexicano pueda tener su público, pero yo no estoy entre el mismo.

Los sintetizadores trazando un ritmo frenético nos dan la bienvenida en «Nunca te fallaré». Un tema rápido y Hard rockero, con unas guitarras muy potentes y una melodía regada con violines y coros muy cercanos a los mejores cortes del genial «Gaia II».

Probablemente se trate de uno de los mejores ejemplos de la calidad vocal que es capaz de llegar a demostrar Zeta.

La montaña rusa vuelve a su punto más álgido en «La dama del Mar». Y es que vaya tema, no en vano ha sido el último adelanto del larga duración. Uno de los cortes más melódicos de este «Bandera negra», muy cercano al soft rock con un exquisito gusto por la melodía.

Un tema redondo, donde Patricia Tapia vuelve una vez más a demostrar de qué pasta está hecha, con unos coros sobresalientes y uno de los mejores trabajos de guitarra de todo el álbum. Delicatessen para escuchar una y mil veces.

Y como no puede ser de otra forma, después de tan magno tema, volvemos a bajar el pistón en «El aplauso herido». Una suerte de corte reivindicativo donde Patricia nos cuenta lo rockera, metalera y rebelde que es. Una temática que tira un poco de viejos clichés y que no me suelen gustar, pero que más allá de la lírica, esconde un tema potente muy folkie y metalero con unos arreglos orquestales muy conseguidos.

Y si «Resacosix en Pandemia» era de los cortes que menos me gustan del trabajo, «Tu madre es una cabra» me parece directamente de mal gusto. Ojo, que entiendo que puede tener su público, pero un tema SKA donde comparten protagonismo con La Pegatina no es lo que yo espero de Mago de Oz. Y prefiero no pararme a analizar la letra. Insisto, entiendo que la banda quiera abrirse a nuevos horizontes y públicos potenciales, y soy el primero en alabar esa «experimentación», pero insisto, mezclar SKA, «La pegatina» y los acordes de Bella Ciao no creo que sea el camino a seguir.

Menos mal que después de esto viene el genial Carlos Escobedo a arreglar este desaguisado. «Guerra y Paz» es un trallazo de rock duro compuesta a partes iguales por el cantante de Sober y el líder del combo madrileño.

Un tema que mezcla a la perfección contundencia sonora, agresividad en las guitarras y batería, una voz descomunal y una de las mejores letras de todo el trabajo. Y es que Carlos se lleva tanto el corte a su terreno que parece más bien un propio tema de Sôber. ¡Qué bueno que es!

Y con «El Cervezo» completamos el trío de despropósitos. Otro tema facilón, bailable, con letra más que discutible y altamente coreable, que sin lugar a dudas tendrá su público, pero que no está hecho para mí.

Cierto es que tiene un cierto regusto a «La posada de los Muertos», pero se queda lejos del corte de Gaia II. En su favor diré que si lo comparamos con «Tu madre es una cabra» o «Resacosix en Pandemia» te parecerá «Edge of Thorns» de Savatage.

En «Abrazos que curan» tenemos un remanso de paz ante tanto estímulo, ya sea positivo o negativo. Un tema agradable de escuchar, tranquilo, una suerte de medio tiempo con un sonido muy country merced de un banjo que encaja a la perfección en esta vertiente folkie y sosegada de banda, donde una vez más, nos demuestran que cuando quieren, saben escribir letras muy buenas.

«Quiero que apagues mi luz» me parece un baladón descomunal donde la letra gira en torno a la eutanasia, y donde la combinación de piano con instrumentos de viento crean una atmósfera preciosa, cuidada y bañada con la aterciopelada voz de Patricia, una vez más. Del mismo modo es de justicia destacar la labor vocal de Zeta en el corte.

Como apunte, y aún a riesgo de parecer pesado, me cuesta entender cómo en el mismo disco encontremos temas tan dispares como este tan sumamente elaborado, y luego otros como «Resacosix» o el referente a rumiantes caprinos.

«La vida pirata» es una suerte de interludio de escasamente un minuto de duración, donde la letra vuelve a ser más que cuestionable, pero que al menos a nivel instrumental está más que conseguida.

Y después de todo esto, llega el cañonazo supremo del álbum. Uno de los mejores cortes compuestos en castellano en lo que llevamos de 2021. Y es que «Bandera negra», tema que da título al álbum, es el ejemplo claro de por qué Mago de Oz han alcanzado el título de leyenda en España y Latino América en las últimas 3 décadas. Una canción larga, con cambios de ritmo brutales, con unos coros que ponen la piel de gallina y unos arreglos orquestales que están al nivel de muy pocos en España.

La letra es una verdadera joya, redondeando más si cabe un tema que ya es perfecto, y que sin exagerar habré escuchado doscientas veces desde que se anunció su lanzamiento. Si todos los cortes que componen el álbum estuviesen a este nivel, estaríamos ante el disco del año. Y sí, nos retrotrae a los mejores Mago de tiempos de Gaia.

Para acabar, la instrumental «Después de la tormenta» nos sirve como broche de oro a modo de outro. Una pieza corta, que nos traslada a las olas del mar’ y donde gritaremos por última vez… «¡BANDERA NEGRA!».

A modo de bonus, Mago de Oz nos trae regalo una versión de su conocida «Que el viento sople a tu favor» de su «Gaia III: Atlantia», donde el protagonismo vocal recae a partes iguales entre Zeta y Miguel de Saurom, y donde el resultado es tan satisfactorio que consigue superar con creces a la original.

Conclusión final

Para mí, como para tantos otros que pasamos la treintena, Mägo de Oz fue una de las bandas que nos abrió la puerta de par en par al mundo del rock y metal cuando aún éramos adolescentes. Y es por eso por lo que a título personal, les tengo un gran aprecio. Ahora bien, la deriva musical que tomaron más allá de Gaia II, el que fue para mí su último gran disco, hizo que les dejase de prestar la más mínima atención. Quizás por eso este «Bandera Negra» me ha vuelto a reenganchar a la banda, y quizás por eso después de darle vueltas y vueltas al plástico no pueda evitar enfadarme, al menos parcialmente. Y me explico: el grupo madrileño tenía ante sí la oportunidad de volver a reenganchar a gran parte de sus fanáticos que como yo, les dieron la espalda hace años, y con este trabajo lo consiguen a medias.

Es difícil entender cómo son capaces de componer en un mismo álbum algunos de los mejores temas paridos en suelo patrio este año, tanto a nivel instrumental como lírico (véase Bandera Negra, La dama del Mar, Al Abordaje, Guerra y Paz o Quiero que apagues mi luz) y a su vez esperpentos que si a nivel musical pueden tener su justificación, a nivel letrístico no hay por donde cogerlo (Tu madre es una cabra, Resacosix en Pandemia o El Cervezo).

Y creo que este sería el mejor resumen del trabajo, el cuál hay que entenderlo como una dualidad con sus luces y sus sombras, donde por suerte para el oyente, la luz es bastante más potente que la oscuridad. Pero lo que sí puedo asegurar, es que este «Bandera Negra» es el disco más conseguido de la banda desde las partes I y II de sus míticos Gaia.

¿Qué os ha parecido a vosotros el disco? ¡Os leemos en los comentarios!


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Mägo de Oz – Bandera Negra
Producción
7.4
Feeling
8.1
Nivel instrumental
8.1
Lírica
7.7
Mucho feeling en algunas canciones
De fácil escucha
Canciones muy pegadizas
Letras (en algunas canciones)
Introducción de sonidos que pueden chocar al oyente clásico
7.8
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