Architects – For Those That Wish To Exist

Architects

Hablar de Architects es hablar de una de las bandas responsables del metalcore moderno tal y como se entiende hoy en día. Y es que su carrera se extiende por más de 15 años, y desde aquel lejano «Nightmares» (2006) hasta este «For Those That Wish To Exist» que hoy nos ocupa, el sonido del combo ha estado en constante evolución. Una evolución que, para muchos, ha significado la pérdida de la propia esencia del grupo, pero que para otros entre los que me incluyo, no es más que el resultado de una enorme creatividad musical y de una exigencia para con ellos mismos digna de ser resaltada.

Ya quedaron atrás los vaivenes de miembros en la formación, y el enorme palo que supuso la triste pérdida de Tom Searle (guitarrista y compositor) en 2016 debido a un cáncer de piel, hecho que supuso la llegada del talentoso Josh Middleton (Sylosis) a la agrupación como responsable principal a la guitarra. De esta forma, el line up que factura este trabajo es exactamente el mismo que ya nos trajo el genial «Holly Hell» (2018) y que queda de la siguiente manera:

  • Sam Carter – Voz
  • Alex Dean – Bajo y teclados
  • Dan Searle – Batería y programación
  • Adam Christianson – Guitarra rítmica
  • Josh Middleton – Guitarra líder y coros

¿Qué nos vamos a encontrar en este trabajo?

Hace tiempo que Architects rompieron la etiqueta del metalcore como tradicionalmente la hemos conocido para ir mucho más allá. Si bien es cierto que otras bandas, como Parkway Drive o BMTH, se alejaron de su sonido primigenio caracterizado por la agresividad, screams y break downs para acercarse a un público más generalista, no han sido los únicos, y Architects son un claro ejemplo de ello.

En este «For Those That Wish To Exist» por supuesto que vamos a encontrar metalcore, pero no sólo eso. Vamos a disfrutar de grandes cortes donde la presencia de los sintetizadores va a ser la tónica general, así como los arreglos orquestales con gran presencia de instrumentos de cuerda, y un sonido muy próximo a lo que denominamos como modern metal, donde la banda de Brighton son la punta de lanza del género a nivel europeo junto a los anteriormente mencionados BMTH. Toda una declaración de intenciones dentro del metalcore moderno en su afán por llegar a más gente, pero que como digo, no gustará a los fans más puristas del combo británico ni del género como tal.

Análisis tema a tema

«Do you dream of Armageddon?» es el corte encargado de abrir el disco. Estamos ante una sosegada e introspectiva intro que nos da pequeñas pistas de lo que nos vamos a encontrar posteriormente, y que enlaza con uno de los adelantos que ya conocimos previamente.

Y es que «Black Lungs» fue seleccionado como uno de los singles con todo merecimiento. Un verdadero «hit» con unas potentes guitarras y con un Sam demostrando que domina a la perfección las líneas vocales más melódicas, así como esos tonos tan rasgados que sabe conseguir mejor que nadie. Una gran forma de comenzar sin lugar a dudas.

El protagonismo del sintetizador aparece pronto en «Giving Blood«, encargado de dar forma a un tema donde la batería es una de las grandes protagonistas. Gran trabajo de Dan Searle tras los parches. Un tema rápido, potente y que si bien es cierto que está más cerca del metal alternativo que del metalcore, invita a la reescucha con suma facilidad.

En «Discourse is dead» podemos disfrutar del Sam más salvaje a las voces, recordando en gran medida a sus trabajos más clásicos como «Hollow Crown» (2009), pero que podría encajar a su vez a la perfección en el anterior «Holly Hell» (2018) debido al gran gusto por las partes melódicas. Un enorme tema de metalcore moderno.

Reconozco que el trabajo en sí me ha encantado en su conjunto, pero tengo que destacar 3 temas por encima del resto. Son tres cortes que rozan la perfección, y el primero de ellos es «Dead Butterflies«. Si bien es cierto que fue elegido como otro de sus adelantos, está en las antípodas del anterior «Black lungs». Se trata del tema más cuidado y más preciosista del larga duración, evidenciando desde la primera parte del mismo una gran presencia de arreglos orquestales con gran presencia de instrumentos de cuerda, encargados de generar una atmósfera mágica y que envuelve a todo el corte de principio a fin. Tengo que destacar una vez más el trabajo de Sam a las voces, rayando a un nivel altísimo en las partes más melódicas. Un tema cargado de emotividad que no hace más que ampliar el registro musical y compositivo del quinteto inglés.

Los sintetizadores y las guitarras se dan la mano desde el comienzo en «An ordinary extinction«, en un tema que experimenta un gran in crescendo al llegar a su estribillo y que desemboca en uno de los riffs más potentes que encontramos a lo largo de los 15 cortes del trabajo. Un tema muy equilibrado pero tremendamente potente. Una de las sorpresas del plástico.

Con «Impermanence» llegamos al mejor tema del disco, a su momento más álgido. Un corte que probablemente ayude a callar a cierto sector del público más crítico con la banda, y que tachan a los ingleses de alejarse demasiado de su metalcore agresivo y primigenio. La colaboración de lujo de Winston McCall (Parkway Drive) no puede ser más acertada, y es que si Sam canta de una forma tremendamente agresiva y violenta, su colega australiano no se queda atrás. Y todo esto acompañado de los riffs y break downs más épicos del disco. Un tema que es para escucharlo cien veces seguidas, que no cansa nunca, y que va a ser uno de los más destacados de todo 2021.

Después de la salvajada sonora que supone «Impermanence», necesitamos tomar algo de aire y reposar bien lo que acabamos de escuchar, y para tal fin nos viene que ni pintada la pausada «Flight without feathers«. Un tema lento, quizás demasiado, y que podría encajar a la perfección en el controversial «AMO» de BMTH, para que os hagáis una idea. No es un mal tema, para nada, pero quizás supone un abrupto coitus interruptus tras la agresividad desmedida del anterior corte.

Una intro muy synth nos da la bienvenida en «Little Wonder«, otro arriesgado tema más cercano al metal alternativo o al modern metal que al metalcore propiamente dicho. Para la ocasión, los británicos cuentan con la colaboración de Mike Kerr (Royal Blood), y reconozco que la banda se desenvuelve realmente bien por estos derroteros, y que lejos de disgustar, atraerá a nuevos seguidores a sus filas.

«Animals» fue elegido por Sam y los suyos muy inteligentemente como primer adelanto, y es que desde la primera escucha enamora y genera unas expectativas que se refrendan a posteriori. Un tema que mezcla a partes iguales la potencia, agresividad, tremendos riffs y contundencia sonora con la melodía y arreglos de esta forma, ha de ser bueno. Y no sólo es bueno, es que demuestra a las mil maravillas la compenetración de los cinco músicos en esta nueva etapa del quinteto de Brighton. Es un temazo, y no ha de faltar en sus venideros directos.

Después del trallazo que supone «Animals», la agresividad musical continúa con «Libertine«. Probablemente se trate del tema que haga las delicias del sector más core en su nutrida fan base (junto a la anteriormente destacada «Impermanence»), y es que ciertamente es un tema de modern metalcore rápido, potente, y con esa presencia de sintetizador que tanto gusta y tan buenos resultados está dando en este «For Those That Wish To Exist».

Otra de las grandes sorpresas del trabajo es «Goliath«. Un gran tema para el cual cuentan con la colaboración de Simon Neil, vocalista y guitarra de Biffy Clyro. Un corte que si bien es cierto cabalga a mitad de camino entre el metalcore y el metal alternativo, cuenta con unos riffs muy potentes de guitarra, y una compenetración entre ambos vocalistas realmente destacable. Más a allá del genial trabajo de Josh y Adam a las seis cuerdas, destacaría los preciosos arreglos de cuerda en el tramo final del tema, que añaden preciosismo y elegancia a un tema ya de por sí de sobresaliente.

Los arreglos de cuerda, pero en este caso evocando sonidos arabescos, así como el protagonismo de Alex Dean tras la teclas, son la tónica general en «Demi God«, otro tema con una gran carga dramática, y que sin llegar a ser especialmente potente, te deja con ganas de más.

Y junto a «Dead butterflies» e «Impermanence», «Meteor» cierra la santísima Trinidad de los grandes cortes que esconde este «For those that wish to exist». Un gran tema de metal moderno, con cierto aire a metal alternativo, donde una vez más los teclados son los protagonistas. Un corte rápido, alegre y con un estribillo altamente coreable y bailable.

Para cerrar, nuestros arquitectos favoritos nos regalan «Dying Is Absolutely Safe«, una pieza lenta, triste, melancólica, pero a la vez hermosa, donde una vez más los instrumentos de cuerda junto a unas elegantes guitarras acústicas abrigan la pausada voz de Sam, para concluir el trabajo de una forma íntima y sosegada.

Conclusión Final

Es innegable la calidad que atesoran los cinco músicos presentes en Architects. Es innegable que reponerse a la pérdida de un compañero, amigo y hermano, no es fácil. Pero de la misma forma, es innegable que el combo inglés dio una vuelta de tuerca a su sonido después de 2016 y que, desde entonces, no para de crecer y de innovar en su amplio abanico musical y en su forma de entender el metalcore.

Probablemente estemos ante uno de los discos del año dentro de su género, y no hace más que confirmar que el quinteto de Brighton están en la cresta de la ola de lo que entendemos por metal moderno, donde reinan junto a otros grandes del género como los anteriormente mencionados PWD o BMTH.


Architects – For Those That Wish To Exist
Producción
9.5
Innovación
8.5
Técnica Instrumental
9
Feeling
9
Colaboraciones
9.5
Gran sonido, arreglos y producción
Marcada variedad estilística
Descubres nuevos matices con las reescuchas
No gustará a los fans más clásicos de la banda
Duración ligeramente excesiva
9
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