Metal cristiano, un breve repaso a su historia.

Acompáñanos en este artículo en el que haremos un breve pero intensivo repaso a la historia del rock y el metal cristiano.

El heavy metal -y el rock en general- siempre ha estado muy ligado a las temáticas ocultistas. En los propios albores del género, muchos artistas como los Rolling Stones empezaron a emplear terminología relacionada con Satán como forma de transgresión y provocación. Prueba de ello es el legendario Their Satanic Majesties Request (1967), uno de los discos más exitosos de la formación brit. Los Beatles también incluyeron varias referencias crípticas a elementos satanistas a lo largo de su obra, y llegaron a declarar que ellos mismos eran más conocidos que el propio Jesús.

Posteriormente, en la década de los 70’s, bandas como Led Zeppelin o Black Sabbath continuarían explorando en mayor profundidad estas temáticas, incorporándolas como parte intrínseca de sus letras y estética. La huella que dejó Aleister Crowley en aquellos primeros rockeros fue tan profunda que aún se siente hoy en día.

Aleister Crowley, padre espiritual del heavy metal.

Pero como ocurre con toda revolución, esta vino aparejada de su propia contrarrevolución: el auge del rock cristiano, posteriormente convertido en metal cristiano. Para rastrear la semilla del rock cristiano, hay que remontarse a finales de los 60’s, en pleno estallido hippie y en plena revolución sesentayochista.

El origen del metal cristiano

Durante aquellos años surge una curiosa escisión dentro del movimiento hippie: los llamados Jesus People. Este fenómeno consistió en una serie de personas inicialmente vinculadas al movimiento hippie californiano que se convirtieron al cristianismo. Desarrollaron un estilo musical propio denominado Jesus Music, que bebía de la música folk americana y del espíritu de canción protesta de los hippies. Este movimiento tuvo su pico de popularidad en la década de los 70’s. El artista más conocido de aquella generación fue Larry Norman, quien llegó a publicar más de 100 discos en vida.

Larry Noman, padre del rock cristiano.

Sin embargo, con la llegada de los años 80’s, lo que era un fenómeno marginal empieza a hacerse hegemónico. Esta transición es explicada por varios factores, como el estallido del fenómeno de los telepredicadores. Debido a que en esta década la televisión había llegado a la práctica totalidad de hogares norteamericanos, gente como Billy Graham se convirtieron en auténticas rockstars del evangelismo. Este curioso fenómeno es magistralmente parodiado por Genesis en su videoclip Jesus He Knows Me, donde critican la doble moral de muchos de sus miembros y su excesivo afán recaudatorio.

En contra de lo que mucha gente piensa, la época ochentera de Genesis dejó algunas joyas inmortales como esta.

Con la victoria de Ronald Reagan en 1980 se da el pistoletazo de salida al auge del neoconservadurismo. Aquella década estuvo profundamente marcada por un regreso a los valores tradicionales de familia. Esta contrarrevolución también tuvo sus implicaciones en el ámbito sexual con la aparición del VIH, enfermedad de transmisión sexual que tuvo un elevado impacto en la comunidad LGTB.

La censura musical fue liderada por Tipper Gore, mujer del excandidato demócrata Al Gore y su PMRC. Estos se dedicaron a hacer infames listas como The Filthy Fifteen en las que señalaban a diversos artistas por promover la violencia, el sexo o el ocultismo. La comparecencia en el Senado de Dee Snider y de Frank Zappa quedará para la posteridad como un alegato de la libertad de expresión artística.

La infame lista de The Filthy Fifteen. Admirable cuanto menos tener a Venom y Cyndi Lauper en un mismo recopilatorio.

Este contexto favorece la aparición de las primeras bandas de heavy metal cristiano. Dentro de la archiconocida escena glam de Los Ángeles, surgen una serie de bandas que rechazan los excesos con las drogas y el sexo de los primeros (una especie de movimiento SxE dentro del glam) pero que adoptan su estética y su sonido. Esta primera ola estuvo compuesta por bandas como Messiah Prophet, Leviticus, Saint o Stryper, siendo estos últimos la banda que mayor éxito comercial y mayor proyección logró.

Stryper se forman en 1983 en el condado de Orange, California y publican al año siguiente su disco debut (The Yellow and the Black Attack, 1984), con el que consiguen un moderado éxito dentro de la escena angelina y en el que empiezan a utilizar los colores negro y amarillo como marca personal de la banda. Dos años después publican el disco que sería su opera magna, To Hell With The Devil.

Stryper en 1986. Estética glam pero filosofía cristiana.

Este disco supuso todo un boom comercial, llegando a alcanzar la categoría platino (más de un millón de copias vendidas) a los pocos meses de su lanzamiento. Este fue el primer disco de música cristiana en alcanzar esta categoría. La temática de las letras va dirigida a rechazar la influencia de Satán en la vida y a abrazar el cristianismo como forma de salvación. Todo esto con cardados a lo Cindy Lauper y mallas de colores.

Otro de los sellos de identidad de Stryper fueron las biblias que lanzaban después de los conciertos. Puesto que es difícil evangelizar con púas y baquetas, la formación liderada por Michael Sweet decidió ir un paso más adelante y repartir biblias personalizadas a sus fans. Hoy en día estas biblias son todo un objeto de coleccionismo y su precio de reventa en eBay puede llegar a alcanzar un par de cientos de dólares. Dentro del logo de la banda está incrustada la cita bíblica Isahiah 53:5, sello de identidad de la banda.

Imagen de una de las biblias repartidas por Stryper durante los 80’s.

Con el paso de los años la escena glam fue decayendo en popularidad, colapsando a principios de los 90’s con la aparición del grunge como nuevo género hegemónico en las emisoras norteamericanas. Esto hizo que la popularidad de Stryper, al igual que el resto de bandas de su generación, desapareciesen de la escena durante unos años. Si el caso Stryper parecía bizarro y chocante, lo que nos depararía la década de los 90’s ya nos terminaría por dejar sin palabras.

Géneros relacionados con el metal cristiano

Una de las grandes revoluciones musicales dentro del metal noventero fue el estallido del black metal, del que ya hablé en este artículo. Uno de los pilares de este nuevo género fue la adopción del satanismo, el anti-cristianismo y/o el paganismo como elementos vertebradores, característica compartida por la totalidad de bandas de la época…

Lars Stokstad, guitarrista de la banda noruega de unblack metal Antestor.

… excepto un reducido número de bandas que decidieron nuevamente emplear la estética black pero para promover una misión evangelizadora. Estamos hablando del unblack metal. Este movimiento surgió en Escandivania de forma paralela al black metal noventero y algunos de sus principales exponentes fueron Antestor, Drottnar o Crimson Moonlight. Musicalmente son indistinguibles del black metal de corte satánico, pero sus letras en lugar de criticar o atacar al cristianismo lo ensalzan, de forma bastante polémica en muchas ocasiones.

Drottnar, al igual que Laibach, ensalzan la estética militar de toque fascista.

Hoy en día el unblack metal sigue siendo un género profundamente minoritario y desconocido para el gran público. De hecho mucha gente dentro de la comunidad cristiana duda de las intenciones evangelizadoras de las bandas unblack e interpretan este movimiento como una burda parodia de sus creencias.

Si bien el caso del unblack metal es bastante anecdótico, a finales de la década de los 90’s hubo otro gran boom dentro del metal cristiano. La aparición del metalcore cristiano vino aparejada de un enorme éxito comercial y la mayoría de sus bandas siguen hoy el día en activo. Los pioneros dentro de este subgénero fueron Underoath, banda originaria de Florida.

La forma de entender la fe de Underoath y demás bandas era muy diferente. Estas nuevas bandas no tenían ese toque proselitista de algunos de sus predecesores como Stryper. La época del teleevangelismo había pasado y ahora la fe se entendía desde un punto de vista más personal e íntimo.

Underoath huyen de los histrionismos estéticos de otras bandas de metal cristiano.

Dentro de esta generación se engloban bandas como los antes citados Underoath, As I Lay Dying, August Burns Red, Norma Jean o The Devil Wears Prada (solo por citar algunas de las decenas de bandas surgidas durante aquellos años). Todas tienen el denominador común de ser bandas que se autoidentifican con los valores cristianos tradicionales de la sociedad americana, pero que no ven la necesidad de hacer proselitismo de los mismos.

Un dato muy curioso es que un elevado número de bandas de este estilo proceden de regiones que pueden ser consideradas como parte de la América Profunda. Norma Jean son de Georgia, August Burns Red son de Pensilvania y The Devil Wears Prada son de Ohio, por poner un ejemplo. Estas bandas han conseguido múltiples nominaciones a premios Grammy y han encabezado algunos de los festivales más prestigiosos del mundo. Esta pequeña revolución de bandas fuera de las dos costas tuvo su momento álgido a finales de los 90’s y los 2000’s.

Sin embargo, la escena metalcore cristiana sufrió un durísimo revés en 2013. Tim Lambesis, vocalista y líder de As I Lay Dying, una de las bandas más exitosas del género, fue arrestado por intentar contratar un sicario para que asesinase a su mujer. Fue condenado a seis años de prisión y salió de ella a finales de 2016, retomando poco después su actividad con AILD, no sin polémica. Tim adujo que el excesivo uso de esteroides nubló su juicio. Desde Riff Valley no entraremos a valorar lo acaecido con Tim Lambesis, pero fue sin ninguna duda el detonante del lento declive que ha ido viviendo el género estos últimos años.

Tim Lambesis, frontman de AILD.

Como conclusión, podemos deducir que el metal cristiano en sus distintas formas se ha ido adaptando a lo largo de los años, en función del género que predominase en cada época. Si en los 80’s el género de moda es el glam, tocamos glam. Si en los 90’s el género de moda es el metalcore, tocamos metalcore.

De hecho algunos artistas de renombre como Dave Mustaine se han convertido recientemente al cristianismo, haciéndonos reflexionar sobre la relación entre el rock y la religión cristiana a través de figuras con un pasado muy crítico con la mismo. Aunque en principio pueda parecer que el heavy metal y derivados posteriores sean marcadamente anti-cristianos, si uno empieza a rascar un poco verá que la historia del género está llena de bandas en las que el cristianismo tiene un papel primordial.


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