Black Metal: de Venom a Deafheaven

Pocos géneros musicales han conseguido tambalear los pilares de una sociedad como el black metal, aglutinar los miedos más reaccionarios de una parte de la sociedad y, al mismo tiempo, conseguir la admiración y filiación de buena parte de la juventud.

El black metal se origina, según la historiografía musical, en 1981 de la mano de los británicos Venom con su disco Welcome to Hell. El año siguiente publican el disco Black Metal y, sin pretenderlo, inician un movimiento musical con casi 40 años de bagaje, llegando a nombrarlo indirectamente.

Portada de Welcome to Hell, disco debut de Venom.

Venom nacen en la Inglaterra de finales de los 70’s. Esta es una época socialmente muy convulsa. Reino Unido está sumido en una profunda recesión económica fruto de crack del 73, con constantes huelgas mineras y metalúrgicas y un conflicto político-militar (IRA) que sacude la mismísima concepción nacional británica. En este contexto de crisis económico-social nacen dos movimientos musicales que tendrán un profundo éxito y que marcarán la evolución del rock de las próximas décadas. Estamos hablando de la NWOBHM y el punk.

Sin entrar mucho en profundidad a la hora de hablar de ellos, podríamos decir que Venom nacen como un hijo bastardo de ambos géneros. Musicalmente toma elementos musicales de la NWOBHM, tales como el uso del doble bombo o tempos muy rápidos fruto de la fuerte influencia que el speed metal tuvo en este género.

Sin embargo, la filosofía de Venom era profundamente distinta a la del resto de bandas heavy de aquella época. Eran unos outsiders musicales de tendencia anárquica y contestataria, pero que tocaban metal. Punks en espíritu y metaleros en sonido, con una estética satánica y anti-cristiana. Quedaos con estas dos ideas, puesto que son las que van a definir al género y a sus artistas a lo largo de muchísimo tiempo.

Una vez pasados los años 70’s vino la década de los 80’s. El thrash metal, el glam metal y el NWOBHM fueron los reyes de esta década. Estamos hablando de los años dorados de Kreator, Slayer, Metallica, Poison, Mötley Crüe, Twisted Sister, Iron Maiden, Judas Priest y un larguísimo etcétera. En una época pre-internet, la capacidad de los artistas para producir y distribuir su material, al margen de las grandes discográficas, era casi nula, por lo que empezó a nacer una profunda escena rock underground a ambos lados del Atlántico.

Dentro de Europa cabe destacar una generación de artistas, principalmente escandinavos, que tomaron el trabajo inicial de Venom y empezaron a componer en base a este. Hablamos de los suecos Bathory, los daneses Mercyful Fate -con el legendario King Diamond como líder indiscutible, padre del corpsepaint metalero moderno- y los suizos Hellhammer, posteriormente convertidos en Celtic Frost, con Tom Gabriel (sí, el de Tryptykon) como cabeza pensante. Estamos ante la primera ola de black metal. Este nuevo género, aún sin nombre, nace casi en exclusividad dentro del continente europeo. Lentamente, y gracias a la ayuda de las tiendas musicales especializadas, este nuevo género va atravesando fronteras dentro del continente. Hasta que llega a Noruega.

Mercyful Fate allá por los 80’s. King Diamond fue quien introdujo el corpsepaint en el género.

A estas alturas todos sabemos sobradamente qué fue el Inner Circle, ya que conocemos a Mayhem y sabemos quiénes fueron Euronymous y Varg y lo que ocurrió entre ellos. No entraremos en detalles escabrosos, puesto que el black metal es mucho más que asesinatos y quema de iglesias. Si alguien quiere entrar más en profundidad, el artículo en inglés de la Wikipedia lo narra bastante bien. El true norweigan black metal, gracias a los sucesos macabros acaecidos durante aquellos años, consiguió una reputación profundamente negativa. Una revolución que sacudió a la conservadora sociedad noruega de aquellos años. Pero este género nos dejó un profundo legado más allá de los sucesos criminales.

El TNBM fue, en esencia, un género puramente underground con material autoproducido, con enormes influencias de la cultura tradicional europea (especialmente celtas y vikingos, teniendo desgraciadamente gran acogida en círculos neonazis) y una estética rígida, marcada por el satanismo y con ciertos dejes anticristianos. Estos tres pilares (género underground, estética muy característica y un poso satanista) definieron al género durante casi dos décadas. Un gran número de las bandas nacidas posteriormente, tales como Behemoth, 1349, Dimmu Borgir, Marduk o Carpathian Forest, fueron herederas directas de esa filosofía original, con mayor o menor éxito comercial.

Immortal, una de las bandas más destacadas de la escena noruega de los 90’s, con Abbath en medio.

Sin embargo, a medida que fueron pasando los años, la pose -muchas veces forzada- del TNBM se fue resquebrajando. Desde finales de los 90 hasta principios de la década de los 2010, un montón de pequeños hitos fueron ocurriendo dentro del género. Dimmu Borgir dejan de cantar en noruego (el black metal adopta la lingua franca de nuestra época: el inglés). Emperor y su incombustible líder Ihsahn abandonan el corpsepaint y los clichés visuales más ortodoxos. El propio Ihsahn monta un side proyect homónimo que poco tiene que ver con el black metal noventero. Gaahl de Gorgoroth anuncia públicamente su homosexualidad, rompiendo el tabú dentro de un género tristemente marcado por la homofobia… En resumidas cuentas, estamos ante una lenta e inexorable evolución paso a paso que estalla como nueva revolución musical a principios de la década de 2010.

Como comentamos unas líneas más arriba, el black metal es un género nacido y desarrollado casi en exclusividad en Europa, a diferencia de otros como el thrash metal, el power metal o el death metal, que tuvieron un profundo desarrollo a ambos lados del charco. Por el peso del destino, tenía que ser una banda americana la que terminase de modernizar el black metal. Y esos fueron los californianos Deafheaven.

Deafheaven nacen en San Francisco en el año 2010 como una banda de shoegaze, totalmente alejados de la ya obsoleta estética blackmetalera. Si les ves en directo, te costaría averiguar por la indumentaria y las letras de los artistas que estos tocan black metal o derivados. Renunciar a la estética tradicional ha sido una forma de revolución. Toda una actitud punk.

Defaheaven abandonan definitivamente la estética y temáticas de sus predecesores.

Publican su primer disco, Road To Judah, en 2011, bajo el sello independiente Deathwish Inc., propiedad de Jacob Bannon, vocalista de Converge. Este primer álbum pasa ligeramente desapercibido para el gran público, pero dentro de la escena underground tuvo un profundo impacto y una buena acogida. Su sonido mezcla de post-metal, black metal y shoegaze -quedaos con este término- fue absolutamente revolucionador. Dos años después, en 2013, publican su ópera magna, titulada Sunbather.

Sunbather produjo un auténtico terremoto musical ese año. Unos jovenzuelos de San Francisco consiguieron atraer, al mismo tiempo, la atención de la comunidad metalera y de la comunidad indie. El estilo desenfrenado y muchas veces bastante naïf de este álbum consiguió cautivar a propios y extraños. Si uno consulta la web RateYourMusic -de marcada tendencia indie- y mira los álbumes mejor valorados de 2013 verá a Sunbather en un más que digno decimocuarto puesto. Incluso por encima de artistas de la talla de Nick Cave, Steven Wilson o The Weekend. Nada mal para unos muchachos recién llegados.

Icónica portada del disco Deafeaven. Ese color rosa sigue provocando pesadillas a más de un trve.

Obviamente Deahveaven no son ninguna rara avis dentro del panorama. Junto a ellos vino una nueva ola de black metal que revolucionó el panorama del momento, liderada por bandas como Alcest, Oranssi Pazuzu, Heilung, Myrkur o Zeal & Ardor, de estas últimas dos bandas hablamos en mayor profundidad en volumen I de nuestra sección Bandas Irrepetibles.

Y de la misma forma que Venom consiguieron de forma involuntaria romper el panorama musical de finales de los 70’s y traer un soplo musical fresco, Deaheaven hicieron lo mismo más de 30 años después. El círculo se cierra.

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